Cuando alguien pregunta qué es Bitcoin, la conversación casi siempre se va hacia el precio. Es la parte más ruidosa y probablemente la menos útil para entender de qué se trata. La respuesta técnica es bastante más corta: Bitcoin es una red pública de computadoras que mantiene un registro compartido de transacciones y que emite unidades nuevas siguiendo un calendario fijo, escrito en el software desde 2009.
Ese calendario es lo que vale la pena mirar. Dice cuántas unidades existen hoy, cuántas existirán en total y en qué momento. No lo decide un comité ni se revisa cada trimestre: está en el código, y cualquiera puede comprobarlo ejecutando un nodo o consultando un explorador público desde el navegador.
De ahí la idea que quiero plantear, con calma: lo más interesante de Bitcoin no es su precio, sino que es probablemente el primer activo cuya política monetaria se puede verificar en lugar de creer. Que eso sea valioso o no es una discusión legítima y abierta. Que sea comprobable no lo es: se verifica en diez minutos y no depende de la opinión de nadie.
El tope, y el calendario que lleva hasta él
El máximo es de 21 millones de unidades. Se llega ahí por una regla simple: la red entrega una recompensa a quien procesa cada bloque de transacciones, y esa recompensa se parte a la mitad cada 210.000 bloques, aproximadamente cada cuatro años. Es lo que se conoce como halving.
Calendario de emisión de bitcoin
Ya existe el 95,7% de todo el bitcoin que llegará a existir
Cada barra es el total emitido al cierre de un período. Cada cuatro años la recompensa por bloque se parte a la mitad (halving): las barras se acercan al tope de 21 millones, pero nunca lo superan.
Debajo de cada año: recompensa por bloque en BTC. Se parte a la mitad cada 4 años.
Traducido al presente: al momento de escribir esto la red va por el bloque 968.300 y se han emitido unos 20,09 millones de unidades, es decir, alrededor del 95,7% del total que existirá. La emisión actual es de 3,125 unidades por bloque, unas 450 al día, unas 164.250 al año. Sobre el circulante, eso equivale a un 0,82% anual, y el porcentaje seguirá bajando en cada período. Todos estos números salen de dos datos públicos, la altura del bloque y la recompensa vigente, y se reproducen con una multiplicación.
“Deflacionario” no es del todo la palabra
Aquí conviene una precisión que se pierde a menudo, y que en mi opinión es la parte más educativa del tema. Un activo deflacionario es uno cuya oferta se contrae. La de Bitcoin no se contrae: todavía crece, a ese 0,82% anual, solo que cada vez menos hasta detenerse. El término más preciso es “desinflacionario con un tope duro”.
La distinción no es un capricho de vocabulario. Un activo con emisión decreciente y techo conocido se comporta distinto a uno cuya oferta se reduce activamente, y confundir los dos lleva a expectativas que el diseño nunca prometió. Hay, eso sí, un componente genuinamente deflacionario, pero viene por otra vía: las unidades cuyas llaves se pierden salen de circulación de forma permanente, porque no existe un mecanismo para recuperarlas. Cuántas son exactamente nadie lo sabe. Circulan estimaciones muy distintas entre sí, y lo honesto es tratarlas como estimaciones y no como dato.
Para qué se usa hoy, en la práctica
Más allá del debate sobre si conviene tenerlo, hay usos que ya están funcionando y que se pueden describir sin entrar en si el activo subirá o bajará.
El más claro es el uso como colateral. El 21 de septiembre de 2026 Circle habilitó un servicio para que clientes institucionales de Circle Mint tomen prestado USDC dejando bitcoin en garantía, sin vender el bitcoin. El mecanismo es instructivo: el bitcoin queda bajo custodia de Circle National Trust y se representa como cirBTC, un token respaldado uno a uno, que sirve de colateral en protocolos de préstamo de terceros (Morpho es el primero compatible) sobre las redes Arc o Ethereum. Las posiciones están sobrecolateralizadas, y las tasas, los requisitos de garantía y los umbrales de liquidación los fija ese mercado de préstamo, no Circle. El servicio excluye a clientes de Nueva York.
Ese diseño resuelve un problema concreto y muy viejo de tesorería: necesito liquidez, tengo un activo, y venderlo tiene consecuencias fiscales, contables o de posición que preferiría evitar. Es exactamente lo que hace un crédito con garantía de cualquier otro activo, y el hecho de que existan productos institucionales construidos así dice más sobre la madurez del mercado que cualquier movimiento de precio.
Los otros usos que aguantan escrutinio son menos vistosos. La transferencia de valor entre partes sin un intermediario que pueda revertirla o bloquearla, útil en contextos donde esa garantía vale más que la velocidad. La tenencia como activo de reserva en balances corporativos, que algunas compañías ya practican y que tiene implicaciones contables propias. Y la verificabilidad de la oferta en sí misma, que es la característica que da origen a todo lo anterior.
Lo que no resuelve
Un artículo educativo honesto tiene que incluir esta sección. La volatilidad es real y es la razón por la que un producto como el de Circle exige sobrecolateralización y define umbrales de liquidación: quien presta contra bitcoin está asumiendo que el valor de la garantía puede moverse mucho en poco tiempo. La capa base tampoco está diseñada para el volumen de pagos cotidianos, que es un problema que se trabaja en capas construidas encima. Y vale notar que el producto que acabamos de describir se apoya en un custodio regulado, lo que reintroduce un intermediario. Eso no es una contradicción: es un diseño distinto para un usuario distinto, y conviene saber cuál se está usando.
Por dónde empezar
Si de todo esto te llevas una sola cosa, que sea esta: antes de formarte una opinión sobre el precio, mira el calendario de emisión. Está publicado, no ha cambiado en más de quince años y explica más que cualquier titular. Son quince minutos de lectura y dejan en mucho mejor posición para evaluar cualquier producto construido encima, incluidos los que van a seguir apareciendo este año.
Nada de lo anterior es una recomendación de inversión ni una opinión sobre el precio de ningún activo. Es una descripción de cómo funciona una tecnología y de los productos que ya existen sobre ella.
Fuentes
- Préstamo de USDC con bitcoin como colateral, cirBTC, custodia de Circle National Trust, Morpho y exclusión de Nueva York: Cointelegraph, «Circle habilita el préstamo de USDC respaldado por Bitcoin para clientes institucionales», 21 de septiembre de 2026.
- Altura del bloque (968.300 aprox. al 24 de septiembre de 2026), verificable en cualquier momento: blockchain.com/explorer.
- Tope de 21 millones, recompensa por bloque y halving cada 210.000 bloques: reglas de consenso del protocolo, públicas y verificables en la implementación de referencia (Bitcoin Core) o en cualquier explorador.
- Tabla de emisión, suministro actual y tasa anual: cálculo propio a partir de la altura del bloque y la recompensa vigente. Se reproduce multiplicando bloques por recompensa en cada período.
